El departamento de San Marcos enfrenta una paradoja estructural: su aporte productivo, demográfico y fronterizo no se traduce en capacidades institucionales equivalentes. Indicadores nacionales muestran que más del 70 % de los municipios guatemaltecos operan con sistemas de gestión pública fragmentados; adicionalmente, el rezago en digitalización gubernamental limita la eficiencia del gasto, la transparencia y la articulación intersectorial. En contextos fronterizos, esta brecha se amplifica por flujos comerciales, riesgos de seguridad y alta informalidad.
Estudios regionales evidencian que la falta de interoperabilidad digital y de marcos normativos claros reduce hasta un 25 % la efectividad de programas públicos. Esta situación desarticula los esquemas de percepción tradicionales que asocian el desarrollo únicamente a infraestructura física, invisibilizando el rol de la gobernanza digital como habilitador de valor público. Bajo esta premisa, el Artículo No. 6 aborda la política de desarrollo productivo e industrialización local desde la óptica de la ciberseguridad, la arquitectura institucional y la jurisprudencia aplicable, mediante un diálogo académico con José Miguel Ardón López, experto en Ciberseguridad y Diseño de Políticas Públicas.
José Ardón
Experto en Ciberseguridad y Políticas Públicas

Desarrollo de la entrevista
Diálogo académico aplicado a la articulación de la transformación digital en San Marcos
Pregunta 1. ¿Por qué la transformación digital es clave para la industrialización local en San Marcos?
Respuesta (J. Ardón). La industrialización local requiere trazabilidad, datos confiables y confianza institucional. Sin plataformas digitales seguras, la cadena de valor se fragmenta. En San Marcos, digitalizar permisos, incentivos y compras públicas puede reducir tiempos administrativos en más del 40 %, atrayendo inversión y formalización productiva.
Pregunta 2. ¿Qué marcos jurídicos permiten habilitar esta transformación desde el Congreso?
Respuesta. Existen bases normativas para avanzar: leyes de administración pública, contratación del Estado, acceso a la información y firmas electrónicas. El reto es articular iniciativas que incorporen ciberseguridad por diseño, interoperabilidad y protección de datos, garantizando legalidad y confianza para actores públicos y privados.
Pregunta 3. ¿Cómo se integra la ciberseguridad a la política pública territorial?
Respuesta. La ciberseguridad es infraestructura crítica. Sin ella, los sistemas fallan y se pierde legitimidad. Propongo reglamentos técnicos obligatorios para municipios y dependencias sectoriales, alineados a estándares internacionales, con presupuestos multianuales y auditorías periódicas.
Pregunta 4. ¿Qué actores deben involucrarse para un enfoque integral?
Respuesta. El ecosistema incluye municipalidades, ministerios sectoriales, universidades, sector productivo, cooperativas, aduanas, y el Congreso de la República. La clave es la coordinación vinculante: mesas técnicas con metas, indicadores y responsabilidades claras.
Pregunta 5. ¿Cómo se traduce esto en beneficios económicos concretos?
Respuesta. Con plataformas seguras se habilitan incentivos focalizados, clústeres productivos y compras públicas inteligentes. La evidencia muestra aumentos de productividad del 10–15 % cuando se integran datos y procesos digitales, con mayor recaudación local y empleo formal.
Pregunta 6. ¿Qué reformas legislativas priorizaría para San Marcos?
Respuesta. Tres frentes: (i) ley de retorno fiscal territorial vinculada a desempeño; (ii) reglamentos de interoperabilidad y ciberseguridad para gobiernos locales; (iii) habilitación de presupuestos multianuales digitales con control ciudadano.
Pregunta 7. ¿Cómo se protege la privacidad y los derechos?
Respuesta. Con principios de minimización de datos, consentimiento informado y auditorías independientes. La jurisprudencia comparada demuestra que proteger derechos fortalece la adopción tecnológica y reduce riesgos.
Pregunta 8. ¿Cuál es el riesgo de no actuar?
Respuesta. Mantener sistemas opacos perpetúa informalidad, corrupción y subejecución. El costo de oportunidad es alto: se frena la industrialización y se profundiza la desigualdad territorial.
Conclusión
La evidencia sugiere que la industrialización local en San Marcos depende tanto de inversión productiva como de capacidad institucional digital segura. La articulación legislativa, respaldada por marcos jurídicos y ciberseguridad, habilita eficiencia, confianza y valor público. Integrar actores y datos no es opcional: es condición para el desarrollo territorial sostenible y la competitividad internacional.
Referencias
Banco Interamericano de Desarrollo. (2021). Gobernanza digital y valor público.
CEPAL. (2020). Transformación digital y desarrollo productivo.
OCDE. (2019). Digital Government Review.
Naciones Unidas. (2015). Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.